Predicando


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Nuevo libro: Gerardo del Siglo 21
Capítulo 1

10 de Febrero, 2012.

GERARDO


Gerardo es mi hijo. Siento un gran dolor al comenzar este libro porque Gerardo, apartándose de mí, llegó a ser hijo del siglo 21.

Y no es exactamente mi dolor porque se haya alejado de mí sino porque se alejó de Dios con quien estoy compenetrado hasta los huesos.

Sin embargo puedo avizorar el día del regreso de Gerardo, un día en que se habrán cumplido todas las esperanzas de mi vida.

Sostenido de esa esperanza me toca librar una terrible batalla en dos frentes simultáneos. Por un lado la oración, sin la cual sería vano todo esfuerzo. El otro es la batalla de la palabra. Dos palabras contienden por el alma de Gerardo. Una es la Biblia (Pues este libro no es otra cosa que su mensaje) y la otra es el humanismo del siglo 21 el cual ha cautivado hasta ahora los oídos de mi hijo, su entendimiento y su corazón.

Si no hubiera sido por el extravío de Gerardo tal vez no hubiera escrito este libro. Ahora bien, el mensaje para mi hijo es un mensaje para millones de ellos a quienes amo con el mismo ardor. Estoy cansado de verlos saturados de incredulidad, dibujar una sonrisa de burla ante la sola mención de la Biblia pero inclinarse reverentemente al oir la palabra "científicos". La condición en la que se encuentra Gerardo junto con ellos muchas veces me ha hecho querer despertar de una pesadilla pues esa condición está descrita exactamente en Efesios 4:18:
Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.

Muchos leerán estas primeras líneas por simple curiosidad. Antes que acabe tu curiosidad querido amigo (a), voy a lanzar un reto a tu inteligencia. Te bombardearon desde la Escuela elemental con las ideas de la evolución. Nadie, por supuesto, puede contradecir a la ciencia.

Contéstame ahora (Según la ciencia) ¿Por qué la teoría de la evolución ha tenido que crear el argumento más absolutamente absurdo -en realidad, una locura- para sostener sobre ese argumento todo el edificio teórico de la evolución?

Explicaremos cuál es este falso argumento. Todas las cosas en el universo marchan en la siguiente dirección:

Del orden --------------> hacia el desorden.

De lo organizado -------------> hacia lo desorganizado.

Es muy fácil entender este principio universal. Las cosas (por sí solas) no se ordenan ni se organizan, más bien se desordenan y se desorganizan. Hubo una hermosa edificación digamos, hace tres mil años, de la cual ahora sólo quedan algunas ruinas y tal vez ni eso.

Para creer que la evolución es cierta, habría que invertir el orden. Pero nadie en su sano juicio va a decir que de en medio de unas ruinas, al paso de tres mil años, van a surgir las construcciones originales en toda su perfección.

¿Pudiste contestarme la pregunta?

Pero volviendo a Gerardo, cuando era niño podía entender con facilidad las cosas de Dios. Hacía preguntas que sólo un niño sabe hacer y captaba las respuestas al instante. Tendría como unos cuatro años cuando me dijo "Papi, ¿por qué el sol no se cae?" Yo le contesté "Es que Dios le mandó 'Tú, sol, te vas a quedar ahí y no te vas a caer' y entonces el sol obedece a Dios y no se cae". El se quedó muy satisfecho con la respuesta.

Mis lectores en cambio dirán "Qué manera de engañar a un pobre niño". El que está engañado eres tú, mi amigo. En términos científicos la explicación está en la ley de la gravitación universal. Pero la ciencia, llena de incredulidad y absolutamente muerta, jamás va a reconocer a Dios en sus postulados. Al igual que con la evolución, es muy sencillo entender que el pequeño Gerardo tenía razón al creer sin ninguna duda que Dios le ordenó al sol no caerse. Toda ley tiene una autoridad quien la establece, y la autoridad tiene el poder necesario para que la ley se cumpla.

¿Quién entonces fue la autoridad que estableció la ley de la gravitación universal?


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(Se actualiza cada semana)


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