Datos personales: Natural de Lima, 1956. Mi esposa es Fernandina Silva y nuestros hijos Eunice, Loida y Esteban. En 1987 egresé del Seminario Bíblico Bautista en Chillón, Lima, Perú. Después de pastorear Iglesias en Jauja, Chaclacayo y Chosica, continué como Pastor Asociado en Graham, NC, USA hasta Octubre del 2011.
Viviendo nuevamente en el Perú nos encontramos en la Iglesia Bautista de San Fernando, Chosica, colaborando con el ministerio del Pastor Héctor Chávez Araujo.
Como pueden observar, nuestro principal proyecto es ahora la publicación del libro "Gerardo del siglo 21", algo que va a tomar aproximadamente tres años.
Un sincero abrazo en Cristo Jesús,
Enrique Ginocchio R.
enrique880@gmail.com
Tlf. (Lima) 662-7412 Celular: 989-79-8421
¿Qué clase de doctrina es la que Ud. enseña?
Nuestro mensaje es el mensaje de la Biblia.
Pero muchas cosas falsas se propagan en nombre de la Biblia.
Desde el principio del mundo Satanás ha usado la estrategia de atacar la Palabra de Dios. El Señor Jesús en Mateo 24:3-5 nos advierte que la gran multiplicación de falsas doctrinas (como nunca antes) es una señal del último tiempo, lo que ya está sucediendo. No existen muchas interpretaciones posibles de la Biblia. En cada pasaje, la interpretación correcta siempre es una sola. (2 Pedro 1:19-21).
¿Cuál versión de la Biblia es la que usa?
Usamos bajo autorización la versión Reina-Valera-Gómez (Copyright 2004 Dr. Humberto Gómez Caballero). Usted puede leer la Biblia entera visitando su website: www.reinavaleragomez.com.
¿Cuáles son las principales doctrinas (enseñanzas) de la Biblia?
* La Biblia, la revelación completa, perfecta -sin errores- y eterna de Dios para el hombre, inspirada en forma verbal y plenaria (cada palabra fue inspirada por el Espíritu Santo, no cada idea o pensamiento). Ella es la suprema revelación de la voluntad de Dios y es nuestra única base de fe y de conducta. (2 Timoteo 3-16-17; 2 Pedro 1:19-21; Mateo 5:18; Juan 10:33-36; Juan 17:8; Juan 3:34; Apocalipsis 22:19).
* Un solo Dios verdadero, creador de todas las cosas, quien es absolutamente Santo, Justo y Misericordioso, manifestado en tres personas eternas que son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Además Dios es omnipotente, omnisciente y omnipresente. (1 Juan 5:7; Mateo 3:16-17; 28:19; Éxodo 20:2-3 ; Deuteronomio 4:35; 1 Corintios 8:6)
* El Señor Jesucristo, Hijo de Dios, quien dejó la eternidad y se hizo hombre, siendo engendrado por el Espíritu Santo en la virgen María. El es completo Dios y completo hombre, el único hombre sin pecado, quien se entregó a la muerte de cruz por amor de nosotros. Su muerte ha sido la expiación perfecta provista por Dios para nuestras culpas. El Señor Jesús resucitó de la tumba al tercer día en forma corporal, y habiendo ascendido a los cielos, está sentado a la diestra del Padre. (Juan 1:1-14; 1 Timoteo 3:16; Lucas 1:35; Isaías 7:14; Mateo 4:1-11; Hebreos 4:15; 1 Juan 2:16; Romanos 5:11-21; 1 Corintios 15:3-4; Colosenses 3:1).
* El Espíritu Santo quien es Dios obrando directamente en el hombre en la presente era, el cual habita en todos aquellos que son creyentes en Cristo, bautizándolos (sumergiéndolos) dentro del cuerpo de Cristo al momento de la salvación. El Espirítu Santo reparte dones espirituales a los creyentes para servir al Señor y ministrar a la iglesia; es el agente de la regeneración; sella, dota, guía, enseña, testifica, santifica y ayuda al creyente, y El es quien convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio. El moderno movimiento de las lenguas y los fenómenos milagrosos no se puede fundamentar con apoyo en la Biblia. (Juan 14:16-17 y 16:7; Romanos 8:1-27; 1 Corintios 2:9-16, 3:16 y 12:13; 2 Corintios 13:14; Efesios 1:13-14)
* La salvación eterna de los creyentes, y la condenación eterna de los que no han creído en Cristo. El infierno es un lugar real de eterno sufrimiento. La única forma de ser salvo es por medio de la fe en Cristo, pues no hay otro mediador entre Dios y los hombres. Aquellos que han creído en Cristo son nacidos de nuevo por el Espíritu Santo, lo cual es una obra divina, ya que Dios no acepta ninguna obra humana para la salvación. El creyente es justificado completamente de sus pecados y se encuentra eternamente seguro en Cristo, habiendo recibido vida eterna una sola vez y para siempre. (Juan 3:1-7 y 10:27-29; Romanos 3:28, 8:35-39 y 10:9-10; Efesios 2:8-9; 1 Pedro 1:5; 1 Juan 2:19)
* La Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los que son nacidos de nuevo desde el día de Pentecostés hasta el rapto de la Iglesia. Sin embargo el énfasis de la Biblia está en las Iglesias Locales, que son el instrumento por el cual Dios obra en la presente era. Cada Iglesia Local es la asamblea de creyentes unidos en la fe del Evangelio, quienes han confesado su fe por medio del bautismo por inmersión y cuya tarea es el evangelismo, el discipulado (El crecimiento espiritual de cada miembro a la imagen de Cristo) y las misiones al mundo entero. Cada Iglesia Local es autónoma y es dirigida por uno o más Pastores, con la ayuda de los Diáconos. Las dos únicas ordenanzas (no sacramentos) que contiene la Biblia son el Bautismo y la Cena del Señor. (Mateo 28:18-20; Hechos 14:23; 1 Corintios 1:26 y 11:23-26; Efesios 1:22-23 y 4:11-16; 1 Timoteo 3:1-15; Tito 1:5-9).
* Satanás es un ser real, un ángel creado por Dios en perfección pero que se alzó en orgullo y en rebelión contra Dios, arrastrando consigo a muchos otros seres angelicales. Es el dios de este mundo, está lleno de engaño y es quien ha cegado el entendimiento de los incrédulos. Satanás ha sido completamente vencido por la obra de Cristo en la cruz, y está destinado al lago de fuego eterno. (Juan 8:44; Efesios 2:2; Isaías 14:12-17; 2 Corintios 4:4 y 11:13-15; Apocalipsis 12:9)
* El Señor Jesucristo vendrá otra vez para juzgar al mundo y reinar con poder y gran gloria. Antes de su aparición personal, todos los creyentes verdaderos serán resucitados o transformados en cuerpo en un instante para reunirse con el Señor en el aire (lo cual es el rapto de la Iglesia). Esto será seguido por un período de siete años de tribulación en la tierra durante el cual Dios enviará grandes juicios sobre el Anticristo y sobre el mundo incrédulo. La tribulación finalizará con la venida visible, corporal y victoriosa de Cristo, quien establecerá en Jerusalén su reino de mil años sobre el mundo entero. Después de los mil años Dios creará para la eternidad cielos nuevos y tierra nueva en los cuales morará la justicia. (Isaías 11:1-10; Daniel 9:20-27; Mateo 24 y 25:31-46; Hechos 1:11; 1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:13-18 y 5:1-11; 2 Tesalonicenses 1:7-10; Apocalipsis 19:11 hasta 22:21)